1 — Primero identifica a la empresa
- Solicita razón social en chino, licencia comercial, dirección y datos de contacto. Revisa si la entidad que cotiza coincide con la que firmará y recibirá el pago. Una marca comercial o un perfil de plataforma no bastan para establecer esa relación.
2 — Acordamos qué revisar
- La verificación puede ser documental o incluir una visita previamente coordinada. El alcance debe indicar qué información se contrastará, con qué evidencia y en qué fecha. Si hay diferencias entre documentos y explicaciones, se registran para pedir aclaraciones.
3 — Un informe para decidir
- Organizamos hallazgos, documentos revisados y cuestiones pendientes. La verificación aporta información, pero no garantiza solvencia futura, cumplimiento del pedido ni ausencia de fraude. Para decisiones relevantes, combina la revisión con contratos, pagos y controles adecuados.
